Cómo crear un homenaje hermoso para tu mascota
Una guía paso a paso para construir un tributo online duradero a tu compañero en PetsMemorialParks.
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Empezar lleva menos de un minuto. Regístrate con tu correo o entra con Google o Facebook para crear la cuenta al instante. Una vez dentro, puedes empezar a construir el homenaje de tu mascota desde tu panel.
Añade los datos básicos
Empieza por lo esencial: el nombre de tu mascota, el tipo (perro, gato, ave, etc.), la raza y las fechas de nacimiento y fallecimiento. Elige un parque conmemorativo, un espacio virtual temático donde vivirá su homenaje. También puedes escoger un color propio para su perfil.
Sube fotos
Las fotos dan vida a un homenaje. Sube una foto de perfil que capture su carácter, una imagen de portada para la cabecera y todas las fotos de galería que quieras. Esas imágenes ayudan a las visitas a conectar con la mascota que quisiste.
Consejo: elige fotos de momentos distintos: juguetona, dormida, aventurera. Cada foto cuenta una parte de su historia.
Escribe su historia
Aquí es donde capturas su carácter. Escribe una descripción contando quién era: sus manías, sus costumbres y la alegría que traía. Añade un epitafio, un mensaje breve y sentido que resuma su esencia. Incluye curiosidades que hagan sonreír a quien las lea.
Registra los momentos de su vida
Construye una cronología de su vida. Añade hitos como el día de la adopción, su primera visita al parque, una costumbre graciosa que desarrolló o una aventura especial. Los momentos de su vida crean un relato rico que celebra el camino que recorristeis juntos.
Compártelo con los tuyos
Cuando el homenaje esté listo, compártelo con familiares y amigos. Cada homenaje tiene un enlace único y fácil de compartir. Las visitas pueden dejar sus propios mensajes y recuerdos, y así el homenaje se convierte en una celebración colectiva de su vida.
Qué hace que un homenaje merezca volver a él
La mayoría de los homenajes que nadie visita tienen el mismo problema: describen una categoría en lugar de un animal. "Un compañero cariñoso al que echaremos muchísimo de menos" podría escribirse sobre cualquier perro que haya existido, y por eso mismo nadie lo relee, ni siquiera quien lo escribió.
A los que la gente vuelve son concretos. Contienen aquello que ese animal hacía y ningún otro hacía: el escalón exacto, el ruido a las seis de la mañana, el objeto que robaba y escondía. La concreción no es una habilidad literaria; es simplemente negarse a generalizar, y es lo que convierte una página en un registro.
Además tiene un efecto práctico. Cuando amigos y familiares llegan a un homenaje con detalles reales, añaden los suyos, porque tienen algo a lo que responder. Una página genérica recibe condolencias genéricas; una página con una historia dentro recoge más historias.
Elegir las fotografías
Elige menos de las que te gustaría. Doce fotografías que muestren cada una algo distinto valen más que sesenta del mismo perro en el mismo sofá, y una selección corta es la que la gente mira de verdad hasta el final.
Incluye las poco favorecedoras. La foto movida mientras se sacudía, aquella en la que sale de espaldas, la que le pilló dormido en una postura absurda: esas son las que hacen reír en voz alta, y reír es una parte importante de para qué sirve un homenaje.
Cubre toda la vida si puedes: el primer día, los años intermedios, la última buena tarde. Un homenaje que solo recoge los últimos meses convierte al animal, sin querer, en su enfermedad.
Y haz las últimas fotografías aunque te parezca mal hacerlas. Casi nadie se arrepiente de tenerlas, y muchísima gente se arrepiente de no haber hecho ninguna.
Rellenar la cronología
La sección de momentos de su vida es la que más gente se salta y luego vuelve a rellenar meses después, porque resulta ser la que sostiene la forma de una vida. No hace falta que sea exhaustiva. Con seis entradas sobra.
Las que funcionan son la llegada, una o dos cosas que solo estarían en la vida de ese animal, una mudanza o un cambio que vivió, y el último día. "Aprendió a abrir la nevera" pertenece a una cronología mucho más que "vacunación anual".
Las fechas aproximadas valen. Un homenaje no es un historial veterinario, y "verano de 2019" es una entrada perfectamente buena.
Compartirlo, y qué pasa después
Un homenaje sirve más compartido que guardado en privado. Las personas que conocieron al animal (la vecina que le daba de comer, quien lo paseaba, el amigo que lo cuidó quince días) guardan trozos de la historia en los que tú no estabas, y un enlace compartido es lo que los recoge.
Envíalo con una frase y una petición, no solo con el enlace: "Esta es la página de Milo; si recuerdas algo suyo, añádelo, por favor". Una petición directa produce varias veces más respuestas que un enlace suelto.
No trates la página como algo terminado. La mayoría sigue añadiendo cosas durante años, sobre todo en los aniversarios, y volver para escribir una cosa más es una de las formas menos dolorosas de marcar una fecha que, de otro modo, solo se soportaría.
Empieza hoy el homenaje a tu mascota
Bastan unos minutos para crear un tributo hermoso que dure siempre.